RELATÓRIO DO SUPERIOR GERIAL, PADRE GREGORY GAY, C.M.
À 41ª ASSEMBLEIA GERAL – 2010

INFORME DEL SUPERIOR GENERAL A LA ASAMBLEA Martes 29 de Junio de 2010

Introducción

Como ya escribí en la carta fechad el 30 de Marzo, a San Vicente le encantaba encontrarse con los cohermanos, escuchar sus historias y sus esfuerzos por acercar el evangelio a los pobres de palabra o con sus acciones. Le encantaba animarles.

Queridos hermanos delegados de la 41 Asamblea General, esto es lo que yo quisiera hacer con este informe. Espero también que nos animemos mutuamente durante esta Asamblea.

Todos somos conscientes de que el punto central de esta Asamblea es la misión. El lema que hemos elegido “Más allá de los 350 años” nos recuerda el camino a seguir. En particular, el tema que hemos seleccionado es el nº 2 de las Constituciones, atendiendo siempre al evangelio, a los signos de los tiempos … procurará abrir nuevos caminos … se esforzará … permaneciendo así en estado de renovación continua”. Esto nos ayuda a estar atentos a la dirección que queremos seguir con la ayuda del Espíritu Santo. Nuestra meta es: fidelidad creativa para la misión.

En este informe me gustaría fijarme en algunas acciones hemos tomado yo mismo, los miembros de la Curia, mi Consejo General y los cohermanos a lo largo y ancho del mundo así como otros miembros de la Familia Vicenciana, como ejemplo de cómo la fidelidad se hace creativa para la misión. Espero que, a través de este informe, se abra un diálogo abierto y respetuoso que mueva nuestros corazones y nuestras manos a realizar actos de verdadero amor hacia Cristo y hacia los pobres.

Visitas y Acontecimientos especiales

Uno de los medios a través de los cuales he experimentado que el carisma sigue vivo y sano, han sido mis visitas a las provincias y las realizadas a las Hijas de la Caridad o a otras ramas de la Familia Vicenciana por todo el mundo.

Los que participamos en la Asamblea General de 2004 oímos a mi predecesor P. Bob Maloney decir que él no consideraba un servicio de primera importancia para el Superior General en estos momentos, las visitas a las provincias. Él había elegido animar espiritualmente a la Congregación a través de la palabra escrita, y lo consiguió con gran competencia como lo atestiguan las frecuentes citas de sus palabras y mensajes inspirados que el P. Maloney dejó escritos a la Congregación de la Misión y a la Familia Vicenciana en general. Sin embargo, yo no me considero un escritor, y los dejé claro desde el principio. Yo elegí llevar a cabo mi servicio de animación espiritual de la Familia Vicenciana, principalmente la Congregación de la Misión, a través de mis visitas a los distintos países. La Congregación está presente en 84 países. He visitado 73 que abarcan todas las provincias y vice-provincias. No 2 he podido visitar 11 países. Además he visitado otros siete países en los que nosotros no estamos presentes pero lo están las Hijas de la Caridad.

La razón para elegir la animación espiritual a través de mis visitas ha sido que esta forma coincide con mi ser misionero. Estoy acostumbrado a vivir solo con lo de la maleta moviéndome de un lugar para otro. Al mismo tiempo, poco después de mi elección, pregunté a los distintos Visitadores qué me pedían como Superior General. Muchos de ellos, aunque no la mayoría, me dijeron que los visitara. Mi reflexión sobre estas visitas, como ya lo he mencionado, me ha dado la oportunidad de ver que el carisma está vivo y goza de buena salud. Esta experiencia personal me ha animado a compartir con otros el interés por animarse a sí mismos a servir más siguiendo la llamada que hemos recibido de Nuestro Fundador San Vicente de Paúl.

En una evaluación del Consejo, un Asistente comentó que él creía que las visitas me estaban agotando y que me ponían un poco tenso en los consejos. Mi respuesta fue que ocurría lo contrario. Volvía de las visitas a los distintos países lleno de energía. Se podría pensar que la imagen de la Congregación o de la Familia Vicenciana que recibo en estas visitas es un poco distorsionada porque en ellas todos intentan presentar la mejor imagen para impresionar al Superior General. Probablemente es cierto. Sin embargo, son una prueba de lo que somos capaces de ser y de hacer.

He participado en muchas celebraciones significativas como se verá en las imágenes que presento a continuación. Me dieron la oportunidad de experimentar la misión tal y como es, y además, oír su historia, la riqueza del servicio de evangelización que se da. Me hizo también ver como un desafío inculturarnos donde trabajamos para convertirnos en buena noticia para los pobres. Es algo en lo que hemos fallado de cuando en cuando, conservando nuestro modo de vivir, estableciendo pequeñas colonias y perdiendo la oportunidad de relacionarnos con mayor profundidad, compartiendo el evangelio con las personas a las que servimos. Podemos inspirarnos en nuestros grandes misioneros que supieron inculturarse consiguiendo así hacerse una buena noticia. Como modelo, ahí está San Justino de Jacobis de cuya muerte celebramos el 150 aniversario.

Los acontecimientos especiales me dieron también la oportunidad de comprobar la colaboración que existe entre los miembros de la Congregación de la Misión, las Hijas de la Caridad y otras ramas de la Familia Vicenciana. Al mismo tiempo, esto continúa siendo un desafío.

Puesto que las visitas canónicas las hacen normalmente los Asistentes, yo he hecho solamente tres visitas canónicas: a la provincia de Hungría, a la de Madrid y a la de Austria. Mi interés en estas visitas, como en todas las realizadas por los Asistentes, ha sido escuchar fielmente al Espíritu del Señor expresado en la vida de cada miembro de la provincia o vice-provincia. Fue de suma importancia lo que dijo el P. Hugh O’Donell en la reunión de Visitadores de México hablando de la formación permanente: “nuestro mayor capital somos nosotros mismos”. Por tanto necesitamos 3 prestarnos mutua atención y energía para ser creativos en la realización de nuestra misión.

Tuve la suerte de estar presente en la promoción de Eritrea (San Justino de Jacobis) de Vice-provincia a Provincia que manifiesta la madurez alcanzada por los cohermanos al constituirse en Provincia y que sin embargo colaboran en el ejercicio de la misión con otras Provincias de la Congregación y con la Familia Vicenciana. En Octubre también la Vice-provincia de Nigeria se independizará como Provincia.

Estuve presente en la reconfiguración de la nueva Provincia Occidental de Estados Unidos que tuvo lugar el 25 de Enero de este año. Una de las reflexiones del nuevo Visitador, el P. Perry Henry, fue que cada una de las tres provincias que forman ahora la nueva Provincia Occidental habían desarrollado su propia cultura, su propio estilo y sus propios medios de evangelización, a lo largo de la historia. Más que ver esto como un obstáculo para la unión, lo consideraba como una riqueza, una forma de enriquecerse con las diferencias, talentos y culturas que habían desarrollado. Ojalá todos viesen la cuestión de la reconfiguración así, como una oportunidad de enriquecimiento con el fin de poder enriquecer a los que tenemos que servir.

Al principio de mi mandato me esforcé por hacerme presente en todas las reuniones de las Conferencias de Visitadores y/o Provincias reconociendo la importancia de esta dimensión que, aunque todavía no tenga una entidad legal, se ha convertido en una forma de llevar a cabo más efectivamente la misión de evangelizar a los pobres. Visité también varios seminarios internos interprovinciales e, igualmente, reconozco la importancia de la colaboración a nivel interprovincial en el área de la formación o en otras áreas.

Como he mencionado al principio, he visitado también algunos países donde están las Hijas de la Caridad pero donde no está la Congregación de la Misión. En muchas de estas experiencias he recibido peticiones de misioneros tanto por parte de las Hijas de la Caridad como por parte de los Obispos para acompañar a las Hermanas y otras ramas de la Familia Vicenciana, y para atender a los pobres a los que sirven ellas. He visto que donde hay colaboración entre la Congregación y las Hijas de la Caridad y la Familia Vicenciana, nuestro carisma está mucho más vivo y dinámico.

Tómense ahora uno o dos minutos para reflexionar en lo que he dicho; escuchen un poco de música, vean algunas imágenes de los distintos acontecimientos que he mencionado y anoten por escrito las preguntas o comentarios que tengan.

Inicitivas

En esta segunda parte me gustaría enfocar algunas iniciativas nueva que hemos tomado y en aquellas que ya habían sido iniciadas anteriormente.

En el Consejo General hemos creado un plan de acción para cinco años y lo hemos evaluado regularmente. Al mismo tiempo yo he iniciado una evaluación anual del trabajo de cada uno de los Asistentes Generales así como del Superior General. Creo que es importante, sobre todo si estamos llamados a reflexionar y evaluar la Congregación, que nosotros mismos seamos capaces de evaluar nuestro propio trabajo y servicio.

Con la ayuda del Asistente para Misiones, se ha establecido un oficio y unos Estatutos para la Misiones Internacionales. Fue una consecuencia del cambio en el servicio asignado al Asistente para misiones. Como establecen los Estatutos (nº 57):“Uno de los Asistentes Generales está especialmente encargado de las misiones ad gentes”. Al reflexionar sobre la naturaleza de la Congregación hoy, no es fácil determinar dónde se encuentran hoy las misiones extranjeras. Teniendo en cuenta algunos documentos recientes del Papa Benedicto XVI al hablar de misiones ad gentes él no habla de lugares lejanos que no han recibido nunca la palabra de Dios, sino de lugares incluso cercanos, que necesitan volver a oír la proclamación del evangelio. En un sentido, me da la impresión de que es muy difícil definir qué provincias de las que tenemos son misiones extranjeras.

Mi intención era cambiar la dinámica de forma que cada Asistente se sintiese responsable de toda la Congregación. Por eso se cambió la dinámica del Asistente de Misiones. Felicito al P. Ubillús por su trabajo bien hecho manifestado en su esfuerzo por ponerse en contacto con los distintos misioneros, ofreciendo talleres, seminarios y oportunidades de participar en sesiones ofrecidas por otras entidades eclesiales, enviando artículos especialmente en Adviento y Cuaresma sobre asuntos misioneros.

Se ha creado también la Comisión para la Promoción del Cambio Sistémico y se han ofrecido distintos talleres continentales: en México y Brasil para América latina; en Camerún para África y en Bangkok para Asia. Se va a celebrar uno en Ilinois para USA. Considero que el establecimiento de esta Comisión ha sido una de las iniciativas más importantes de esta administración. La idea se tomó de mi predecesor; yo me he esforzado por llevarla a la práctica ampliándola para incluir no solo a miembros de la Congregación de la Misión sino también a miembros de la Familia Vicenciana intentando hacer misión y hacerla en colaboración. La palabra “Cambio Sistémico” ha resultado difícil de entender para unos y extraña para otros porque dicen que no existe en su idioma. Pero no es verdad; existe en todos los idiomas. Espero que tengan Uds la oportunidad de participar en uno de estos talleres sobre la promoción del cambio sistémico. En mi opinión, es una forma concreta de vivir como misioneros hoy movidos por lo que nos identifica: la caridad. La caridad no es un donativo sino más bien es un apoyo como lo definió muy bien un cohermano. La caridad incluye contacto personal, presencia en el ejercicio de nuestra misión, promoción de la dignidad humana y participación en lo que se llama caridad política. Uno de los Números de Vicenciana se dedicó a este tema.

La Comisión para la Promoción del Cambio Sistémico inició los premios para proyectos de cambios sistémicos y para proyectos misionales en la Congregación de la Misión. Hay también otros premios especiales para cambios sistémicos promovidos por la Familia Vicenciana. Nuestra experiencia a lo largo de los años desde que se iniciaron los premios por el cambio sistémico y las misiones, es que ha mejorado la comprensión, la implementación y la realización de los proyectos, promoviendo creatividad en la evangelización y en el servicio de los pobres.

Otra iniciativa ha sido la celebración de reuniones con los presidentes de las Conferencias de Visitadores y/o Provincias en dos ocasiones. Esperamos que la nueva administración continúe esta experiencia porque es una forma de percibir el sentido de lo que somos y el de nuestra misión común. Otra iniciativa han sido los talleres para cohermanos en dificultad. Aunque muchos tienen dificultad con el título mismo, ha sido lo mejor que se nos ha ocurrido. Me gustaría comentar un poco este taller. Repito: nuestro mejor capital somos nosotros mismos. Con estos talleres intentábamos ayudar a los Visitadores y a otros a responder a esta situación de cohermanos y aclarar la relación entre y la Congregación de la Misión, no solo desde el punto de vista espiritual sino también desde el punto de vista legal. Decir que el abuso sexual está restringido a un país concreto como algunos podrían pensar, no es verdad; se trata de una realidad que nos afecta a todos y en todos los lugares donde la Congregación de la Misión está presente. Por tanto, necesitamos responder urgentemente lo mejor que podamos no sólo por el cohermano que está sufriendo acusaciones o que sufre de pedofilia sino también por la preocupación hacia las víctimas. La cuestión del abuso tiene también un enorme costo económico. Duele tener que gastar miles y miles de dólares sabiendo que el dinero que tenemos no es patrimonio nuestro sino que es patrimonio de los pobres. Espero que dialoguemos sobre este tema en algunos momentos de la Asamblea. Yo recomiendo a la próxima administración que estudie este asunto a distintos niveles, en reuniones de Visitadores, en las Conferencias de Visitadores, y/o en reuniones Provinciales, de nuevos Visitadores y en el Consejo General mismo poniendo al día la pauta a seguir.

Con relación a SIEV, uno de los servicios de la Congregación, hemos decidido nombrar un Secretario Ejecutivo el P. Suescun para ayudar al coordinador. Le felicito al P. Suescun por el respaldo que he dado siempre al P. Aelxander Jernej, el coordinador. Uno de los acontecimientos más significativos que se han llevado a cabo ha sido la sesión para eruditos Vicencianos. Esperamos poder mantener y desarrollar este y otros programas de SIEV. En mi opinión es una forma de profundizar la cultura Vicenciana.

Otras iniciativas nuevas: la mejora de comunicaciones entre la Curia y el resto de las Provincias que, siendo honrado, debo decirles que no ha sido siempre fácil. Creo que la curia ha sido fiel en dar información a los cohermanos pero debido a distintas circunstancias, que yo entiendo, la comunicación no sido fluida en ambas 6 direcciones. Uno de los medios para mejorar la comunicación ha sido la creación de una nueva página de internet especialmente para la Congregación de la Misión, cmglobal.org y la simplificación uniforme de las direcciones electrónicas de las Provincias, los visitadores, sus secretarios y sus ecónomos. Permítanme un momento para expresar algo que, en mi opinión, refleja la necesidad de mejorar la comunicación entre las Provincias y el Superior General. Han ocurrido algunos incidentes durante los últimos 6 años de los que yo me he enterado por personas de fuera de la Congregación de la Misión. Como pueden imaginarse, han resultado embarazosos. Estoy hablando de asuntos graves. Se necesita profundizar el sentido de unidad y de mejorar la comunicación que fluya en ambasdirecciones, no sólo de la curia a las Provincias sino también de la provincias a la curia cuando se trata de materias importantes.

En realidad se trata de estimular una mayor unidad no de una unión superficial. Este es el sentido que tiene hablar de la importancia de la internacionalidad de la Congregación de la Misión. Los que participan en el programa CIF, del que voy a hablar en un momento, tienen la oportunidad de experimentar la riqueza de la internacionalidad. Cuando compartimos ideas y puntos de vista que sobrepasan los límites geográficos y culturales, se produce una experiencia enriquecedora. No es fácil pero es importante.

Otra iniciativa fue la creación de un fondo patrimonial del que informarán más detalladamente el Ecónomo General y el Director de la Oficina de Solidaridad. Agradecemos la generosidad de las provincias que tienen recursos hacia las provincias que no los tienen para llevar a cabo su misión. Las que los tienen han sido generosos con las que no los tienen. En este asunto me gustaría conseguir un mayor grado de equidad. A veces se tiene la impresión de que “las que tienen recursos” tienen también más poder en la toma de decisiones y, a veces, se la sensación de inferioridad por parte de las que “no tienen recursos” en su participación en la toma de decisiones. Evidentemente, este es un desafío en el que tenemos que mejorar.

Tómense ahora un minuto de reflexión sobre lo que acabo de decir mientras escuchan música, ven algunas imágenes y anotan por escrito sus pensamientos.

Formación Permanente

Hemos continuado la práctica de la administración anterior sobre formación permanente para los nuevos Visitadores. Hemos tenido sesiones en 2006, 2008 y 2010; en mi opinión, necesitamos hacerlas todavía más prácticas y menos teóricas. 7 Aprecio mucho el trabajo maravillosos que ha realizado el P. Corpus Delgado ayudando a crear el programa y moderándolo desde su comienzo. Corpus se tomó muy en serio la evaluación de cada sesión y acomodó las sesiones siguientes a las recomendaciones dadas.

Otra iniciativa nueva ha sido el taller sobre la Gestión Financiera para Ecónomos Provinciales que ha confeccionado el P. John Gouldrick, Ecónomo General. El primero lo dio en Filipinas para la Conferencia de visitadores del Asia-Pacífico.

Otra iniciativa nueva ha sido el taller para Directores de las Hijas de la Caridad. Ha sido una forma de concretizar el Directorio para Directores de las Hijas de la Caridad iniciado durante la administración anterior. Se han dado tres talleres para nuevos Directores. A mí me ha parecido importante hacerme presente a lo largo de todas las sesiones. Sor Evelyne y una buena parte de su Consejo han participado en todos los talleres de principio a fin para ayudar a los nuevos Directores. Agradezco al P. Javier Álvarez el haber organizado y ejecutado estos talleres junto con los miembros del equipo. Su resultado ha sido muy provechoso.

Con relación al programa del CIF, además de las actividades ya programadas, es decir, el programa de tres meses y el de un mes, que se han celebrado, los Directores han organizado otro de liderazgo que se presentó primero a los superiores (y a los que iban a comenzar ese servicio), otro para visitadores y miembros de sus consejos. Agradezco el trabajo llevado a cabo en ese taller con la ayuda del P. Hugh O’Donell, anterior Director del CIF, y con el nuevo equipo, el P. Marcelo Manintim y José Carlos Fonsatti. No hace mucho, acaba de terminar otro programa de Formación Continua para Hermanos de la Congregación. Más que hablar yo sobre el éxito de ese programa, le pido al Hermano Paco, Delegado en esta Asamblea, que venga y que comparta con nosotros sus impresiones de lo que ocurrió en esa sesión.

Después de haber escuchado la reflexión del Hermano Paco, tómense unos momentos para pensar en lo que han escuchado sobre la Formación Continua y anoten por escrito sus pensamientos.

Misiones internacionales

Con relación a nuestras misiones internacionales, actualmente cuatro, me gustaría decir lo siguiente al mismo tiempo que comento un poco algunas misiones de la Congregación.

Para la Misión de las Islas Salomón, hemos llegado a un acuerdo con la Conferencia de Visitadores de Asia-Pacífico. Ellos han colaborado mucho en el desarrollo de esta misión. Seguimos pidiendo cohermanos de fuera de Asia-Pacífico para suministrar misioneros que continúen el trabajo positivo de la formación en el seminario y la evangelización. Desde que nos establecimos en la Misión internacional de Islas Salomón y en Papúa Nueva Guinea, hemos comenzado a recibir vocaciones. La 8 Provincia de Australia ha asumido generosamente la responsabilidad de la formación de estos candidatos en nombre de la Conferencia de Asia-Pacífico. Actualmente tenemos cinco misioneros en las Islas Salomón. El P. Raúl Castro de la Provincia de Argentina se está preparando para esta misión y está esperando su visado. Varios cohermanos enseñan cursos a tiempo parcial como el P. Drago de la Provincia de Eslovenia que ha contribuido también en la búsqueda de fondos económicos para la continuación de la misión. Gracias Padre Drago. Necesitamos profesores de Sagrada Escritura en las Islas Salomón y necesitamos más misioneros. La recomendación que dejamos a la próxima administración es que sigan solicitando peticiones en la campaña de Octubre.

En Papúa Nueva Guinea tenemos tres misioneros; el cuarto, que pertenece al grupo de los miembros originarios, ha sido nombrado Visitador de la Provincia de Filipinas, el P. Rolly Santos. Estamos esperando los visados para dos cohermanos, el P. Georges Maylaa de la Provincia de Oriente y el Padre Emmanuel LaPaz de la Provincia de Filipinas. Allí oí que hay promesas de otros misioneros provenientes de otros países. Un misionero laico de Filipinas está también esperando su visado.

La Misión Internacional de El Alto, Bolivia, como ya sabemos es muy difícil y está sufriendo dolores de crecimiento y reconfiguración. Actualmente tenemos en el Alto cuatro misioneros, dos en una parroquia rural y dos en otra. Hemos abierto una nueva misión en Cochabamba (Bolivia) con dos cohermanos, el P. Daniel Paniagua anterior Director de las Hijas de la Caridad de Bolivia, de la Provincia de Chile y el P. Joel Vásquez actual Director de las Hijas de la Caridad de Bolivia, de la Provincia de Colombia. Esperamos ampliar la misión con más misioneros una vez que se haya consolidado.

Varios Obispos de Brasil y de África nos han pedido misioneros. Una de estas peticiones viene del Obispo de Angola cuya diócesis está en el centro de tres misiones de las Hijas de la Caridad. Es la diócesis con más escasez de sacerdotes. Recomiendo a la próxima administración que considere esta misión como una prioridad en el caso de que podamos encargarnos de otra.

La Conferencia de Visitadores de África COVIAM, ha estado intentando abrir una nueva Misión en Chad posiblemente en cooperación con las Hijas de la Caridad. Yo he animado a COVIAM a asumir esa responsabilidad. Tienen el respaldo total del Consejo para ponerla en marcha.

Otras provincias han inaugurado también nuevas misiones estos últimos años. Entre ellas, la de Polonia en Kazakstán; la Provincia de San Justino de Jacobis quiere abrir una nueva misión en Sudán como parte de su compromiso con el Jubileo 350. Me gustaría concluir mi reflexión de esta sección con la situación de China continental. Como ya sabemos, es parte de la Provincia de China que tiene la base de operaciones tanto en Taiwan como en el continente. Sin embargo, en varias ocasiones, el anterior Visitador y el actual, han pedido ayuda de misioneros para ampliar su trabajo en 9 China continental. Espero que la Provincia de China pueda llevarlo a cabo en China continental trabajando con la Conferencia de Visitadores de Asia-Pacífico y con posibles recomendaciones que reciban de esta Asamblea General ya que la Provincia de China y su asamblea provincial han pedido que se estudie aquí ese punto. Esperamos hacerlo, quizá en la sesión continental o en otro momento más apropiado. Para mí, es muy importante como lo fue para la administración anterior, continuar preparándonos para evangelizar en China continental.

Tómense unos minutos con un poco de música e imágenes para reflexionar en lo que acabo de expresar sobre las misiones internacionales y sobre las misiones de otras provincias. Por favor, anoten por escrito sus pensamientos.

La familia Vicenciana

Como fruto de nuestro esfuerzo por trabajar como una Familia Vicenciana, ha nacido el Comité Ejecutivo para celebrar el 350 aniversario de la muerte de nuestros Fundadores: tiene 5 comisiones. La intención de este Comité ha sido la de profundizar nuestra espiritualidad Vicenciana y nuestro sentido de formar una Familia a través de una mayor colaboración.

Uno de los resultados de la celebración del 350 aniversario ha sido la decisión de los encargados de la Familia Vicenciana de establecer un proyecto de micro-créditos en Haití. De esto nos hablará el P. Robert Maloney. El Proyecto en sí mismo es una concreción del cambio Sistémico. El terremoto ciertamente ha evidenciado de una manera providencial nuestro deseo de responder a la situación de pobreza de Haití como Familia Vicenciana.

Para expresar la importancia de la colaboración, yo uso la imagen de una mesa en la que nosotros nos sentamos compartiendo el carisma de San Vicente por igual, en la que Cristo ocupa el centro y en la que nuestra meta es la evangelización y el servicio del pobre.

He participado en Asambleas Generales de todas las Ramas de la Familia. He estado en la Asamblea general de las Hijas de la Caridad en Mayo de 2009. Puedo estar en dos Asambleas Generales de Juventudes Marianas Vicencianas; una fue en París en 2005 y la otra en Lisboa, Portugal, después de esta Asamblea General. He participado en dos Asambleas de MISEVI, una en el Berceau y la última en Colombia en Febrero de este año. He participado en dos reuiones internacionales de la Asociación de la Medalla Milagrosa, una en Roma y la última recientemente en París en Noviembre.

Unos comentarios sobre cada una de estas Ramas tan íntimamente conectadas con la Congregación de la Misión: No necesito decir que la relación con las Hijas dela Caridad debiera ser muy fuerte. Como mínimo, eso lo establecen nuestras Constituciones. Pero debo admitir que como dijo en una ocasión el P. Maloney y sigue siendo nuestra experiencia, es más difícil nombrar a un Director de las Hijas de 10 la Caridad que nombrar a un Visitador. Una de las razones es que no conocemos suficientemente a las Hijas de la Caridad y que los cohermanos no se sienten preparados para acompañarles. Ese es un déficit por nuestra parte que debiéramos corregir. Para el futuro recomiendo que en nuestros planes de formación, los jóvenes tengan la oportunidad de conocer mejor a las Hijas de la Caridad y que trabajen con ellas más estrechamente. Esta es nuestra función en el desarrollo del carisma, llamado a ser como el de San Vicente y Santa Luisa, complementario en la evangelización y en el servicio del pobre. Como he mencionado antes, donde se da una buena colaboración, hay energía y entusiasmo. Y donde no se da, lo sufre el pobre.

Un poco más tarde nos hablará de su grupo el Presidente internacional de Juventudes Marianas Vicencianas. – JMV así como MISEVI y la Asociación de la Medalla Milagrosa no son asociaciones independientes, pero son apostolados de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad, y nosotros estamos llamados a responder adecuadamente a su desarrollo y crecimiento.

MISEVI lleva luchando varios años pero no por falta de misioneros laicos vicencianos laicos. Al ir por el mundo veo muchos misioneros Vicencianos. Pero no están conectados con MISEVI por distintos motivos que hemos estudiado en nuestra reciente Asamblea de Colombia. Espero que los misioneros laicos Vicencianos lleguen a cobijarse a la sombra de MISEVI. Algunos lo han restringido como si significase solo misioneros laicos para la misión ad gentes. Como he mencionado antes, el Papa Benedicto nos ha ayudado a entender “mission ad gentes” como algo más amplio. Quiero decir que MISEVI es válido para todos los misioneros vicencianos laicos.

La Asociación de la Medalla Milagrosa está creciendo. En la última Asamblea retocamos los Estatutos para abarcar a todos los que se esfuerzan por promover la Medalla Milagrosa. No es sólo una asociación de laicos sino que abarca a cohermanos, Hijas de la Caridad, otros religiosos y religiosas y a todos los promotores de la devoción a la Santísima Virgen.

Recientemente he participado en la Asamblea general de la Sociedad de San Vicente de Paúl en al que han elegido por primera vez como presidente a uno no europeo, el Sr, Michael Thio, de Singapore. Los últimos años he visto un crecimiento enorme de la Sociedad. Tiene una calidad de líders que, en mi opinión merece honor y respeto. Nosotros podremos testificarlo porque uno de los vice-presidentes de la Asociación va a hablar a la Asamblea.

He participado en dos Asambleas internacionales de la AIC, una en Santo Domingo y la otra en Roma. A lo largo de mis visitas por todo el mundo, siempre me ha impresionado el compromiso de estas mujeres para trabajar con las mujeres pobres.

Otra iniciativa ya desde la administración anterior, ha sido la celebración anual de reuniones de líderes internacionales de la Familia Vicenciana. En esta administración 11 hemos añadido un nuevo elemento: la invitación a distintas ramas de la Familia Vicenciana para participar y compartir con nosotros cómo viven ellos el carisma hoy. En consecuencia, las reuniones internacionales han aumentado en número de participantes y han dificultado un poco la toma de decisiones. Por eso, yo he recomendado formar un Comité Ejecutivo formado por Hijas de la Caridad, AIC, Sociedad de San Vicente de Paúl y la C.M.; la propuesta ha sido aceptad por los líderes de la Familia Vicenciana. Ellos se reunirán anualmente para aceptar sugerencias de la Familia Vicenciana y/o para hacer recomendaciones o tomar decisiones. Una de las razones principales por la que he decidido junto con el P. Ginete, Delegado para la Familia Vicenciana, invitar a nuevos miembros, ha sido experimentar el carisma más allá de las Ramas tradicionales. A nosotros, el ver este dinamismo nos enriquece y nos anima a ser más creativos en la misión.

Es delicioso ver cómo estas Ramas, alrededor de 260 asociaciones o congregaciones, laicas o religiosas, conectadas con el carisma de San Vicente, desean cada vez más una formación vicenciana, alimentarse del espíritu y del carisma vicencianos y hacerlo como familia. Ojalá nos animemos a estar al frente junto con las Hijas de la Caridad y las otras ramas tradicionales, para promover este movimiento. Si nos convertimos en poseedores posesivos de nuestro carisma, causamos daño a los que deber ser los beneficiarios, los pobres.

Tomémonos ahora un poco de tiempo para reflexionar sobre lo que he dicho; veamos algunas fotos, escuchemos la música que las acompaña.

Otras recomendaciones para el futuro

Comencemos desde dentro, por la Curia y el Consejo General. Una de las cosas que noté al principio de mi servicio es que la Curia está excesivamente centralizada. He intentado reestructurarla ya que todo está centrado en el Superior General. He intentado distribuir más responsabilidades, principalmente entre los Asistentes, pero también con otros miembros de la Curia. Por ejemplo, si llega información de una Provincia particular, yo me cercioro de que un Asistente recibe una copia y yo otra. Espero que el Asistente me dé recomendaciones sobre lo que se puede hacer en ese asunto. Ha funcionado hasta cierto punto con algunos Asistentes.

Recomiendo a esta Asamblea General que se aumente el número de Asistentes en uno más. Eso quiere decir que habrá un Vicario General y cuatro Asistentes en lugar de tres. Con esta recomendación no hay que cambiar las Constituciones porque como dice el párrafo 2 del nº 116: “Los Asistentes Generales, en número de cuatro al menos”… Mi recomendación es que no tengamos solamente un Asistente más sino que a cada uno de ellos se le asignen distintas responsabilidades además de las visitas canónicas.

Recomiendo que un Asistente sea el responsable de los cohermanos en dificultad junto con el Procurador General de la Congregación. Esta debería ser una prioridad 12 para la próxima administración. Como ya he dicho, nuestro mayor capital son los cohermanos y debemos cuidar de ellos lo mejor que podamos.

Tenemos ya un Asistente para Misiones como aparece en el Estatuto 57: “Uno de los Asistentes Generales está especialmente encargado de las misiones ad gentes”. Recomiendo que ese cargo siga ejerciéndose como lo ha hecho el P. Ubillús, pero con un enfoque especial hacia las misiones internacionales de la Congregación y hacia las misiones de las distintas provincias que piden ayuda.

Recomiendo otro Asistente como delegado de la Familia Vicenciana. Por tanto, se suprimiría este cargo tal y como está organizado actualmente. He hablado cobre este asunto con el P. Manny Ginete, que en mi opinión ha realizado un trabajo excelente y que ha recibido una evaluación muy positiva por parte del Consejo en esta materia. Pero creemos que el mandato de la Asamblea General de 1998 se ha realizado; se ha establecido la base. La sensación de ser una Familia Vicenciana está conseguida. El concepto de familia está más desarrollado en unos países que en otros. Si uno de los Asistentes Generales se convierte en delegado, continuará promoviendo el sentido de Familia Vicenciana dentro de la Congregación.

Por recomendación de la reunión de Visitadores que se centró principalmente en la formación inicial y continua, recomiendo que otro Asistente se responsabilice de esta área. La mayoría de las Congregaciones tienen Asistentes que se dedican a la formación inicial y continua. Es importante, especialmente al intentar enfocar nuestro capital más importante que son los misioneros. Se ha oído muchas veces que uno de nuestros puntos más débiles es la formación tanto en la etapa inicial como en etapas posteriores.

Recomiendo un quinto Asistente que se encargue de las relaciones con la Unión de Superiores Generales y con Asuntos como Justicia y Paz y la Integridad de la creación. El P. Alfredo Becerra, archivero y bibliotecario de la Curia, ha realizado un excelente trabajo asistiéndome en esta área. Espero que pueda seguir ayudando también a los Asistentes. Necesitamos fijarnos no solamente en la estructura interna de la Congregación de la Misión sino también en lo que nos proyecta fuera. Necesitamos conocer a los que servimos y los asuntos que les afectan. En las dos Asambleas en las que he participado, hemos intentado tener presente la realidad de los pobres de una manera más consciente. Decir por ejemplo que la Asamblea General no es el lugar para hablar de nuestro compromiso con los pobres o de la realidad en que ellos viven, sería ahogar las fuentes de acción que quisiéramos establecer. Un Asistente ayudaría a mantenernos en contacto con el mundo real tal y como es y en especial nos mantendría en contacto con la condición real en que viven los pobres.

En estos seis años me han ayudado mucho los informes de nuestro representante ante las Naciones Unidas, porque ha trabajado con grupos que estudian asuntos importantes que afectan a los pobres. Como dije en la última circular del Tiempo 13 Fuerte: el vicenciano que no es consciente de los temas principales de hoy y del efecto que ejercen sobre los pobres, sufre una deficiencia en su testimonio como vicenciano.

El número y la representación geográfica de los Asistentes, (Constituciones 116 & 2) no dice solamente “al menos cuatro” sino que dicen también “de diversas provincias elegidos para un sexenio”. Yo esperaría que hubiese en el Consejo un cohermano de África así como uno de Asia-Pacífico, otro de América latina, dos de Europa (es decir: uno representando a la Europa del Este y otro a la del Oeste), y uno de Estados Unidos. Eso haría seis: Superior general, Vicario General, y cuatro Asistentes. Creo que ha llegado el momento de ir en esa dirección. Eso no significa de ninguna manera que los Asistentes se interesarán solamente de los asuntos de su área geográfica particular, sino que el Consejo tendrá una representación de la Congregación que está extendida por todo el mundo con capacidad para hablar y dirigirse a todos los temas con los que nos enfrentamos.

La última recomendación hacia adentro tiene que ver con la recaudación de fondos. Se recomienda a la nueva administración que el Superior General se envuelva más directamente en el tema de recaudar fondos especialmente, fondos patrimoniales de las provincias en vías de desarrollo. Cuando la gente piensa en donativos, generalmente quiere tratar con la cabeza de la organización. Respaldo totalmente esta idea.

Con relación a lo de fuera, una recomendación más que añadir a lo que ya he dicho dirigida a las provincias. Un asunto para el futuro sobre la reconfiguración. Debemos ser todo lo eficientes que podamos en la evangelización y en servicio al pobre. Podemos conseguirlo recortando en personal de administración, aumentando el número de misioneros que sirvan a los pobres, esforzándonos en la colaboración interprovincial y acudiendo a lugares más allá de donde nos sentimos cómodos para así servir mejor a los marginados. El diálogo sobre la reconfiguración se ha dejado en manos de las provincias pero con la animación de esta administración y la recomendación para la próxima. Esta no es una cuestión que afecta sólo a la Congregación de la Misión; es un asunto grave de las Congregaciones más numerosas que lo están afrontando para responder a su misión y para ser más fieles y creativos en su respuesta. Muchas veces supone una mayor colaboración y voluntad de cambiar las estructuras que impiden alcanzar las metas. El asunto se ha abordado en bastantes asambleas provinciales y en otros lugares; además, formará parte de esta Asamblea General en diferentes momentos.

En cuanto a la situación económica de la Congregación, las Constituciones nº 148 & 2 dicen: “La Congregación de la Misión abraza una forma comunitaria de pobreza evangélica en cuanto que todos los bienes de la Congregación son comunes y la Congregación se sirve de ellos para procurar y conseguir mejor su fin propio”. No hago más que aludir a este asunto para la nueva administración: ¿Es esto verdad si miramos la realidad de la Congregación de la Misión? Como veremos en el informe 14 del Ecónomo General, muchas de nuestras provincias son muy generosas con las provincias en vías de desarrollo. Pero yo recomendaría a la próxima administración que ayude a las provincias a pasar de la generosidad para ver la solidaridad como asunto de justicia, de forma que todos nuestros bienes sean comunes. Creo que esto nos convertiría en personas más efectivas y más fieles al servicio de nuestra misión.

Tómense unos minutos para reflexionar escuchando música, viendo unas imágenes y anotando por escrito sus reflexiones.

Algunas conclusiones. Son asuntos que considero de la mayor importancia y que no requieren una explicación ulterior. Necesitamos desafiarnos a nosotros mismos en los próximos seis años mediante un examen serio sobre lo que voy a decir a continuación:

Primero: Conocer y vivir las Constituciones y Estatutos de la Congregación de la Misión. Solo con esto mejorarán las cosas de como van ahora sobre todo a favor de los pobres. En concreto:

– Se necesita más consistencia y fidelidad a una hora de oración diaria (ver Const. 47 & 1)
– Se necesita ser serios en llevar a cabo los planes de vida comunitaria. Somos una comunidad para la misión. Si no se toma en serio la comunidad, difícilmente podemos ser creativos para la misión. (Const. 27 Estatutos 16)
– Todos los bienes son comunes (Const. 148 & 2). Importancia de la solidaridad desde la perspectiva de la justicia.
– La creatividad en nuestra forma de evangelizar supone, a nivel interprovincial e internacional, una mayor colaboración entre la Congregación de la Misión y la Familia Vicenciana así como con otras organizaciones eclesiales y no eclesiales que tienen metas parecidas a las nuestras.

Antes de retirarnos, unas palabras a Uds, Delegados de la Asamblea General, en particular a los que están aquí por primera vez. Que las reglamentaciones que encontrarán en el Directorio no les impidan participar totalmente en el diálogo de esta aula o en las conclusiones de grupos a lo largo de las tres semanas de Asamblea General. Creo que esta será fructuosa solamente si de verdad trabajamos desde un modelo de comunión y de participación.

Vamos a abrirnos al Espíritu al elegir a los que nos van a dirigir durante los próximos seis años pensando seriamente en la necesidad de tener un Superior General dispuesto a ser animador espiritual de la Congregación de la Misión y de la Familia Vicenciana, siguiendo la dirección que hemos recibido estos años en la Congregación. Además, es de gran importancia que el Superior General tenga un Consejo General que le respalde y le ayude a implementar lo que oiga en esta Asamblea o que le llegan de la realidad de la Congregación como he presentado en este informe. 15

“Que sea este un tiempo de escucha y de diálogo, de comunión y de gozo, de forma que podamos testimoniar proféticamente el amor de Dios en todo el mundo. Viviendo en estado de renovación continua, podemos ser signo de fidelidad creativa para la misión”.

Gracias.