Cronica 7 – 05/07/2010

Día 7º

05 de julio de 2010 

Todavía con el grato sabor del festivo fin de semana, los asambleístas han vuelto al trabajo. A los paseos por París, a la celebración de la Eucaristía dominical en Notre Dame, a la excursión a Versalles o a otros parajes históricos, hoy le sucede la cotidiana sesión de plenos, trabajos en grupo, reuniones, mociones, enmiendas, papeles, horarios y demás herramientas de la Asamblea. Es la vida de toda Asamblea. Y los asambleístas son plenamente conscientes de que no han venido a esta mágica ciudad a ver museos o monumentos -que siempre es bueno, justo, saludable y culto el verlos-, sino a trabajar lo mejor posible por la Congregación de la Misión.

Los asambleístas también saben que les espera una semana distinta y un poco especial. Porque el programa anuncia algunos acontecimientos extraordinarios, o sea, fuera de lo ordinario: retiro de oración y de reflexión, elección del Superior General, elección del Vicario General, elección de los Asistentes Generales… También este cronista espera, con cierta curiosidad, los acontecimientos de esta semana que hoy ha comenzado. Uno tiene un poso de deformación profesional y ansía hechos noticiables y novedosos. Y toda elección tiene siempre un punto de salsa periodística.

UNA FECHA ESPECIAL EN EL CALENDARIO DE LA ASAMBLEA
Durante toda la mañana de esta jornada, me ha rondado por la cabeza una idea no sé si genial o simplemente absurda. Y es hacer una petición formal para que el segundo lunes de las Asambleas Generales sean declarados solemnemente como “el día de los canonistas”. ¿Por qué? Usted lo entenderá inmediatamente.

Resulta que, consultando las crónicas de la Asamblea General anterior, la de 2004, hizo su aparición en la sala toda una batería de mociones, añadiduras, supresiones de términos, votaciones, explicaciones más o menos jurídicas, matices, anotaciones… Todo ello referido al Documento de trabajo de entonces. Hoy lunes, y en esta Asamblea, ha vuelto a aparecer la misma batería de enmiendas, explicaciones, supresiones, añadiduras, mociones y, por supuesto, votaciones. Y todo esto referido al tema de los Estatutos, de los Postulados y de alguna propuesta.

A lo mejor, querido lector, es una mera coincidencia que sirve al cronista para echar un poco de humor en un día tedioso y monótono. Pero la jornada de hoy es normal en toda Asamblea. Es como la travesía del desierto que toda Asamblea tiene que hacer. El tema de los Estatutos y Postulados es “materia muy propia” de una Asamblea General, y no queda más remedio que abordarlos. Aunque resulte un día nada noticiable y muy cansino para los asambleístas. Menos mal que el moderador, el P. Dennis H. Holtschneider ha sabido dirigir el diálogo y las votaciones con elegancia, con sapiencia y con una sonrisa imperturbable.

ESTATUTOS, POSTULADOS Y PROPUESTAS 
No le voy a cansar, benévolo lector, con la narración de las enmiendas o modificaciones a un gran número de estatutos que los asambleístas han entregado al representante de la Comisión de los mismos, el buen canonista y mejor persona P. Alberto Vernaschi. No le voy a cansar tampoco con la relación de los números de los Estatutos que se han votado en la sala por no sufrir ninguna modificación por parte de los asambleístas. Esa labor pertenece a las Actas oficiales. Sólo le diré que los asambleístas han trabajado en grupos durante tres cuartos de hora para anotar sus modificaciones; que un grupo nutrido de asambleístas pedía más tiempo de estudio; que a otro grupo, un poco más nutrido, le era suficiente con el tiempo de estudio que se había empleado; que se votó, por tres veces, esa ampliación de tiempo de estudio; que por tres veces ganaron los que no querían más tiempo… O sea, la dinámica normal de una Asamblea viva.

A los asambleístas nuevos, que hay bastantes, esto les puede cansar y extrañar un poco. Incluso se puede leer en sus rostros. Los veteranos saben que siempre hay un día “especial” en estas magnas reuniones y lo suelen tomar con filosofía y epiqueya.

UN POSTULADO IMPORTANTE 
De entre todo lo estudiado y dialogado en este día, destaco un Postulado puesto por el Superior General. Se refiere a la ampliación del número de Asistentes Generales. Ahora mismo, hay cuatro (el Vicario General y tres Asistentes Generales). El Postulado pide que haya cinco (el Vicario General y cuatro Asistentes Generales). El Postulado, por importante, ha ocupado un tiempo considerable en la discusión asamblearia. El P. Superior General ha expuesto sus razones y motivaciones, y los asambleístas han expresado sus puntos de vista, a favor y en contra, con toda serenidad y libertad. Y, después de muchas vueltas y revueltas, ha sido votado y aprobado.

COMO EN UNA FAMILIA 
La asamblea General es también una familia, no sólo un parlamento o un foro de discusiones y decisiones. Una familia que ora, que se ríe, que se saluda efusivamente por los pasillos, que gasta bromas, que comparte… Y una familia que siente lo que le ocurre a sus miembros. Por eso, la Asamblea tiene presente al P.Arkadiusz Zakreta, Visitador de Polonia, que ha tenido que salir inmediatamente para su tierra para ser operado de apendicitis, y que evoluciona favorablemente; y al P. Norbert Ensch, Visitador de Alemania, que guarda cama por una fiebre alta. Y todos los asambleístas, traductores, ayudadores y éste que escribe damos el más sincero y sentido pésame al P. Joseph V. Cummins, magnífico traductor, por el fallecimiento de su madre.

La Asamblea avanza. Unos días al galope, otros al trote y alguno con atascos. La jornada de hoy ha tenido más de atascos que de galope. Pero todo forma parte del ser y del quehacer de la Asamblea. O sea, como la vida misma.

CELESTINO FERNÁNDEZ