SUPERIOR GENERAL

Roma, 22 de octubre de 2017
Domingo Mundial de Misiones

Llamada Misionera 2017
“400” Aniversario del Carisma Vicenciano
Una llamada a renovar el celo, la pasión, y el fuego por las Misiones “Ad Gentes”

A todos los miembros de la Congregación de la Misión

Queridos hermanos,

¡Que la gracia y la paz estén siempre con nosotros!

Mi corazón rebosa de alegría, entusiasmo, y esperanza al escribir esta carta de Llamada a Misión a todos los misioneros del mundo en el 400 Aniversario del Carisma Vicenciano. La Providencia nos ha traído hasta este punto de la historia. La Providencia nos guiará hacia el futuro.

Permítanme expresarles en primer lugar mi cordial agradecimiento por el enorme testimonio de amor de los miembros de la Congregación de la Misión hacia las misiones Ad Gentes. Este amor, compromiso, y dedicación se manifiestan de diferentes maneras:

  • Yendo personalmente a las misiones Ad Gentes;
  • Comprometido profundamente con la oración para acompañar a los misioneros que trabajan en las misiones;
  • Mediante la apertura de las provincias, vice-provincias, y regiones que permiten a los misioneros servir en las misiones Ad Gentes;
  • Con la determinación de apoyar financieramente la fundación de nuevas misiones en el mundo, así como ayudar a desarrollar y acompañar las Misiones Internacionales ya existentes en su proceso de llegar a ser
    autosuficientes.

¡“Si una persona sueña sola, un sueño permanece un sueño. Si soñamos juntos, el sueño llega a hacerse una realidad”! Mis queridos misioneros, en este año 2017, el 400 Aniversario del Carisma Vicenciano, me gustaría lanzar una llamada misionera concreta a todos los misioneros del mundo como un signo palpable y fruto de este “año de gracia” para toda la Congregación de la Misión, para toda la Familia Vicenciana.

Mi llamada concreta, llamamiento e invitación es, como un signo de profunda acción de gracias por todas las gracias recibidas en los 400 años de historia de nuestro carisma, enviar a un 1% de los miembros de la Congregación de la Misión a las misiones Ad Gentes. Uno por ciento del total del número de misioneros en la Congregación de la Misión hoy implica en torno a 30 misioneros. Para responder a esta llamada, llamamiento, invitación, necesitamos una respuesta positiva de 30 misioneros que tengan el deseo de ir a la Misión Internacional ya existente o a una nueva Misión Internacional.

Constantemente recibimos invitaciones de obispos de diferentes países misioneros en todo el mundo, manifestando urgentes necesidades en los distintos campos de servicio que abraza nuestro carisma: servicio directo a los pobres, formación, etc. Dependiendo del número de respuestas, seremos capaces de aceptar algunas peticiones y responder a las tremendas necesidades en tantos rincones del mundo. Recibiendo 30 respuestas positivas en este 400 Aniversario, seremos capaces de:

  • Reforzar las Misiones Internacionales existentes y
  • Abrir nuevas Misiones Internacionales.

Aunque las respuestas puedan venir este año, la realización actual de ir a una de las misiones Ad Gentes se materializará en uno, dos, o quizás tres años. Esto permitirá al misionero disponer de tiempo suficiente para prepararse para su nueva misión y ceder su actual destino al misionero que le va a remplazar. También dará tiempo al líder provincial, vice-provincial y regional para planificar y ajustar los cambios que necesiten hacerse.

  • Después de un periodo de serio discernimiento, si se siente movido a presentarse voluntario para las misiones Ad Gentes, envíe, por favor, su carta o correo electrónico a Roma para el 30 de noviembre o para el 20 de febrero de 2018, para que podamos revisar las peticiones en nuestros encuentros de Tempo Forte de diciembre 2017 y de marzo de 2018.
  • Los misioneros que se ofrezcan voluntarios deben informar a su Visitador que han actuado así. Más tarde, el Superior General dialogará con el Visitador sobre el asunto.
  • Su carta debe proporcionar referencias sobre su persona, su experiencia ministerial, sus idiomas y su formación. También debe expresar cualquier interés particular que tanga, como la misión en la que le gustaría participar.
  • Incluso aunque haya escrito en el pasado, por favor, contacte nuevamente.

Pensando en nuestras actuales Misiones Internacionales, así como futuras nuevas Misiones Internacionales, nos gustaría preguntar a los misioneros sobre su disponibilidad:

  • Inmediatamente en 2018;
  • En 2018, más tarde durante el año (por favor, especifique qué mes); o
  • En 2019 (Por favor, especifique en qué mes).

La Providencia nos ha traído a este punto de la historia. La Providencia nos guiará hacia el futuro.

Presentación de nuestras actuales Misiones Internacionales

En este punto, me gustaría presentar nuestras actuales Misiones Internacionales, dos de las cuales, por la tremenda generosidad de provincias concretas, ahora están bajo su acompañamiento directo. Estas dos son las Misiones Internacionales de Benín e Islas Salomón. La Provincia de Polonia acompañará a Benín. La Provincia de Oceanía e Indonesia acompañarán a Islas Salomón. Las otras Misiones Internacionales son: Alaska-USA, El Alto-Bolivia. Cochabamba-Bolivia, Beni-Bolivia, Punta Arenas-Chile, Tefé-Brasil, Angola, El Chad, Túnez y Papúa Nueva Guinea.

Angola

La Misión Internacional de Angola en Lombe forma parte de la Archidiócesis de Malanje, que solo tiene diez sacerdotes diocesanos. De sus 24 parroquias y misiones, solo 10 tienen un sacerdote. En las otras, hay una comunidad religiosa, o solo algún laico. La misión está en un lugar muy pobre (el 90% de la población vive en zonas rurales). El analfabetismo llega casi al 90% de la población adulta. Hay muy poca participación de los hombres y de los jóvenes en la vida de las comunidades y muy poca perseverancia. Hay un porcentaje alto de embarazos entre las niñas jóvenes. Enfermedades, tales como la malaria, se cobra muchas vidas anualmente, especialmente entre los niños.

Colaboramos de distintas maneras. Nuestro principal interés es incluir y formar al laicado y a los religiosos que residen en nuestra misión. Nuestro ministerio implica visitas a las comunidades, formación del laicado, trabajo pastoral con niños, colaboración en la Comisión Bíblica de la Archidiócesis, dirección espiritual del Seminario Archidiocesano, retiros a los religiosos, clases a los aspirantes a diferentes congregaciones de mujeres, clases para las Hermanas Misioneras de San Juan Bautista, acompañamiento de las Ramas de la Familia Vicenciana (especialmente las Hijas de la Caridad, SSVP, MISEVI, AMM, VMY).

El superior actual regresa a su provincia en enero y el otro misionero permanecerá solo. Por consiguiente, hay una necesidad apremiante de uno o dos misioneros. Hay vocaciones, pero es preciso trabajar en las vocaciones Vicencianas, así que el tercer misionero podría acompañar las vocaciones y apoyar otras obras.

Benín

La Misión Internacional se estableció en 2012 como misión unida al Consejo General y a la Provincia de Polonia. Comenzó en una zona rural muy remota de Benín, casi en el centro del país. Hasta hace poco, había tres misioneros, pero ahora solo hay dos, así que están esperando urgentemente al menos un misionero más. Su ministerio principal es el trabajo pastoral, formación del clero, y asistencia de todas las ramas de la Familia Vicenciana.

Además del tremendo crecimiento del trabajo pastoral de esta misión, los misioneros fueron capaces de establecer un número de Comunidades Cristianas de Base. La mayor parte de estas incluyen estructuras educativas, escuelas y dispensarios. Algunas de las ramas de la Familia Vicenciana están creciendo en Benín y hay también algunas congregaciones religiosas que comparten nuestra herencia espiritual y son parte de nuestra Familia. Los misioneros hacen todo lo que pueden para fortalecer las ramas ya existentes de nuestra Familia y fundar aquellas que no están presentes todavía. Hay necesidad de más misioneros. La Misión de Benín pasará a la Provincia de Polonia en enero de 2018.

El Chad

El Chad es uno de los países más pobres en África y en el mundo. Nuestra misión comenzó allí en 2011, como una aventura conjunta entre la Curia y COVIAM. Comenzó en una zona remota del Chad, en la iglesia parroquial de Babalem, donde se tenían celebraciones bajo un enorme árbol. Gracias a los esfuerzos realizados por los misioneros, se ha construido una nueva iglesia grande. En Bebalem, las Hijas de la Caridad trabajan fielmente con nuestros misioneros por el bien de los pobres. El año pasado, la misión del Chad comenzó a expandirse y crecer con una nueva presencia misionera en Moundou.

Estamos asistiendo a gentes extremadamente pobres en Babalem, una gran parroquia con unas 38 estaciones. En Moundou, estamos comprometidos en la formación de los jóvenes, el seminario menor.

Hay una gran necesidad de más misioneros en el Chad. Recientemente, otras dos diócesis, N´Djaména y Doba, han pedido nuestra presencia, principalmente para la formación de su clero.

Túnez

La misión Internacional de Túnez comenzó oficialmente en septiembre de 2012. La misión comenzó en “La Goullette,” muy cerca de Túnez. Esta misión ha conocido a muchos misioneros. Algunos no duraron mucho porque esta misión es completamente diferente. Túnez es un país musulmán. Los cristianos son muy pocos y están ocultos.

En La Goullette, así como en Sousse, tenemos parroquias confiadas a nosotros, pero nuestros feligreses son mayoritariamente extranjeros, más del 98% son estudiantes venidos del resto de África, trabajadores de diferentes agencias, o turistas. Hay otros ministerios como el servicio directo a los pobres a través de Cáritas o capellanía a los prisioneros católicos, siempre extranjeros. Por consiguiente, los ministerios de la misión de Túnez son parroquias, capellanía de prisioneros, coordinación de Cáritas Diocesana, capellanías a varias congregaciones religiosas femeninas.
La Misión de Túnez es una Misión Internacional en dos lugares. La Goullette y Sousse, con dos misioneros en cada lugar. Hay una casa canónica con un solo superior.

Bolivia

La Misión de El Alto: Italaque y Moco-moco.

En 2018, celebraremos los 25 años de trabajo entre los pueblos indígenas Aimaras y algunas comunidades Quechua. La misión está situada en terreno montañoso árido y frío, sirviendo a 56 comunidades en Moco-moco, y 31 en Italaque. Todas ellas están dispersas y es difícil el acceso. En muchas de estas comunidades, los jóvenes se van y permanecen los mayores. Solo la población de Moco-moco y algunas de sus comunidades están experimentando un rebote gracias al comercio que les llega.

Construir comunidades de fe ha sido siempre el principal reto pastoral con las visitas a las comunidades y el trabajo con los catequistas. Es imperativo celebrar la Eucaristía y formar a las personas para los sacramentos. El trabajo pastoral está muy diversificado: círculos bíblicos, cursos pre-sacramentales, formación de catequistas, trabajo pastoral con familias, preparación para las fiestas, formación de los niños y los jóvenes en grupos. Hay también programas que promocionan la educación, la nutrición, la salud, y los servicios sociales.

¿Qué ocurrirá en el futuro? Los dos misioneros han estado trabajando allí durante casi diez años. Ninguno se ha presentado para esta misión, quizás por miedo a la altura y las condiciones geográficas. Se requiere buena salud y aguante físico, pero, sobre todo, un fuerte espíritu misionero cuyo testimonio moral y espiritual les comprometa a continuar todo lo ya emprendido. La diócesis no tiene suficientes sacerdotes para asumir esta zona.

La Misión de Cochabamba

En 2009, la diócesis nos confió una parroquia en la periferia de la ciudad de Cochabamba. Los actuales superior y párroco han estado aquí desde la fundación. Casi todos los misioneros que han servido ahí eran de la Provincia de Chile, porque había sido confiada al cuidado de esta misión. La comunidad necesita al menos un misionero más.

La parroquia estaba en una situación lamentable. Un trabajo constante y dedicado ha transformado el rostro de esta misión. Tiene dos áreas distintas. Una es la zona rural alta con poblaciones al mismo nivel que las de Moco-moco y Misiones Italaque. Los sacerdotes visitan y evangelizan a 22 comunidades. En muchas de estas, una pequeña comunidad cristiana está comenzando a establecerse. El trabajo es arduo. La población de 5000 a 6000 personas es del grupo étnico Quechua. Muchos entienden ya el español, pero es todavía necesario conocer y hablar el Quechua para alimentar la fe de las gentes.

La otra es una “ciudad marginal.” Estos son asentamientos de colonias de trabajadores, que llegan a la zona porque les daba tierra y casa la compañía para la que trabajaban o el gobierno. Hay siete capillas y se necesitan más para atender a 8000 o 8500 habitantes que hablan Quechua y Castellano.

Se están promoviendo algunas asociaciones existentes, y algunas de la Familia Vicenciana. Es un ministerio pastoral típico en una parroquia misionera. Los sacerdotes piensan que puede devolverse al obispo para algunos sacerdotes diocesanos, pero el obispo piensa que se perdería lo que ya se ha conseguido con el peligro de convertirse la parroquia en un mercado sacramental. Las gentes son muy pobres y con una necesidad grande de formación religiosa, pero se desconoce dónde irá a parar el intenso crecimiento de la población. Podría utilizarse como centro vocacional y de acogida de los sacerdotes de las otras dos misiones en Bolivia.

La Misión de Beni

Las Hijas de la Caridad han permanecido en esta misión durante 68 años. La Provincia de Perú envió un misionero para estudiar sus posibilidades y condiciones. Ahora hay dos misioneros vicencianos, que esperan uno o dos misioneros vicencianos más para establecer completamente esta comunidad. El obispo ha pedido a los sacerdotes encargarse de “Kateri,” parte de un proyecto más amplio, EPARU (Equipo Pastoral Rural), dirigido durante unos 30 años por las Hijas de la Caridad. Hoy está dirigido por un “Consejo de Maestros” entrenados para formar líderes cristianos que sirvan a las comunidades indígenas a lo largo de la diócesis.

Kateri es una “escuela de media pensión” para niños de escuela secundaria. Es un centro educativo en el corazón de la selva. El clima es caluroso y húmedo, típicamente tropical. La misión estará para visitar las comunidades que bordean los ríos, ya que todos son navegables. El viaje desde la sede episcopal a Kateri dura tres días en la barca adquirida por las Hijas de la Caridad para el trabajo pastoral. La lancha motora puede acortar el viaje a ocho o nueve horas. La mayor parte de los grupos indígenas son seminómadas. Esta es una misión difícil, incluso aunque todas las comunidades hablen o entiendan español. Los misioneros colaboran también con la diócesis y en la formación y ministerio pastoral de EPARU en buena armonía con el Equipo Laico y las Hijas de la Caridad.

Esta misión está comenzando y se espera mucho de ella. Los dos obispos de la zona y algunos de los sacerdotes expresan su esperanza de que los misioneros animen no sólo a los nativos, sino también a los mismos sacerdotes, con su espiritualidad y fuerza misionera tan necesaria para ayudar al crecimiento inicial de la Diócesis de Beni.

Brasil

La Prelatura de Tefé está situada en el corazón de la selva lluviosa del Amazonas con 264.669 kilómetros cuadrados y 197.000 habitantes. La sede de la Prelatura está a 36 horas de la capital del estado por barco. Es una inmensa región con muchos desafíos de locomoción y comunicación.

Somos responsables de una parroquia en las afueras de Tefé que tiene tres comunidades. Una de ellas es ya el resultado de nuestra presencia. Es una zona de invasión urbana con aproximadamente 930 familias. Esta nueva comunidad se llamó San Vicente para marcar el 400 aniversario de su carisma. Pronto el obispo pasará a nuestro cuidado una nueva zona de misión con 30 comunidades ribereñas y tres poblados indígenas. La sede de la misión no tiene una presencia sacerdotal. Una comunidad de Hermanas han vivido allí durante nueve años, pero se marcharán en enero de 2018. Hay muchas iglesias evangélicas. Nuestras gentes viven casi abandonadas eclesiásticamente.

Nuestros sueños y deseos son: entrenar en liderazgo, implantar nuevas ramas de la Familia Vicenciana (VMY, SSVP, AIC), desarrollo de nuevas comunidades eclesiales, promoción de grupos vocacionales emergentes, ministerio pastoral para los pueblos indígenas, y priorizar la juventud.

Chile

Punta Arenas fue establecida en 2013 como una Misión Internacional confiada al cuidado de la Provincia de Chile. Está constituida en dos centros: la parroquia de San Miguel, que tiene tres misioneros y está esperando un cuarto; y la distante “Isla Porvenir” con dos parroquias que son grandes en extensión pero pequeñas en población. La cosa difícil sobre la misión es el tiempo. El frío y el viento significan que en los “meses duros” es casi imposible la acción pastoral normal, dejando solo tres o cuatro meses disponibles. El trabajo pastoral es lento, de persona a persona, reducido a colaborar en distintos temas con la diócesis: cuidado de los enfermos, ministerio vocacional, asociaciones y movimientos en la parroquia, y ayuda a los párrocos mayores.

Trabajar en la isla es arduo, no sólo por su precariedad, sino también por la necesidad de viajar a lugares muy remotos (algunos a 400 kilómetros de distancia). Algunos escándalos en la iglesia local han creado una fuerte desconfianza por los sacerdotes. Por consiguiente, se requiere sumo cuidado, especialmente en el trato con los niños y los jóvenes. La misión es joven y difícil. Necesita fortalecerse y consolidarse.

Estados Unidos

La misión de Alaska atiende a hispanoparlantes en la Diócesis de Anchorage y, si lo permiten los recursos, llegar hasta los que hablan español en la Diócesis de Fairbanks y Juneau. La misión está enraizada en la parroquia de la Con-Catedral en Anchorage, donde los misioneros son párrocos y vicarios, sirviendo a ambas poblaciones española e inglesa. La misión necesita hombres bilingües (español e inglés) que tangan permiso de conducir, salud robusta, buen perfil personal y profesional, y que estén dispuestos a sufrir en un clima severo para servir a los pobres.

La Con-Catedral es la iglesia hogar de la comunidad hispana más numerosa en Alaska. Fuera de Anchorage, un misionero viaja cada mes a la isla de Kodiak para atender a las necesidades espirituales de los fieles hispanos. En la Diócesis de Fairbanks, la misión proporciona un sacerdote por 12 días consecutivos. Este sacerdote trabaja en colaboración con el párroco de la catedral para afrontar las necesidades de la comunidad hispana. El nombramiento del P. Bellisario como obispo de Juneau nos reduce a dos misioneros. Esto hace difícil llegar a todo el alcance ministerial que hemos iniciado. La misión en Fairbanks está a 400 millas de distancia de la comunidad y en invierno sólo es accesible por avión. La Isla de Kodiak es accesible únicamente por avión y a veces el tiempo desbarata los planes del viaje.

A medida que vengan más misioneros de lengua española e inglesa a la misión, el alcance se extenderá a las comunidades hispanas en lugares como Dutch Harbor y Juneau, ambos lugares solo accesibles por aeroplano.

Papúa Nueva Guinea

La Misión Internacional en Papúa Nueva Guinea comenzó en 2001. La población de PNG está en torno a ocho millones. Considerada una nación cristiana, los católicos suman en torno a dos millones. La Iglesia en PNG es comparativamente joven, afrontando muchos desafíos. Necesita la ayuda de los misioneros para crecer y desarrollarse.

Los Vicencianos están comprometidos en dos ministerios importantes: la formación espiritual de los seminaristas diocesanos en el Seminario Santo Espíritu, a lo que hemos contribuido sustancialmente desde 2001, y el cuidado pastoral de los fieles en la parroquia San Miguel desde 2006. Ambas están ubicadas en Bomana. Nosotros asumiremos también la responsabilidad de parroquias/misiones en otras diócesis.

Los misioneros que trabajan en PNG quisieran tener más miembros. Hay muchas posibilidades para la evangelización y el desarrollo social. Cualquiera con pleno compromiso y voluntad de afrontar desafíos es bienvenido para unirse a nuestros esfuerzos en PNG.

Islas Salomón

La misión de Islas Salomón comenzó en 1992. La población está en torno a 700.000. Un país predominantemente cristiano, la población católica constituye alrededor del 23% de su totalidad. La iglesia de Islas Salomón es comparativamente joven, afrontando muchos retos. Necesita la ayuda de los misioneros para crecer y desarrollarse.

Los Vicencianos están ocupados en dos ministerios importantes en Islas Salomón: formación espiritual e intelectual de los seminaristas diocesanos en el Seminario Santo Nombre de María en Tenaru, Honiara, y en el cuidado pastoral de los fieles en la parroquia Red Beach. Durante muchos años, los Vicencianos han contribuido sustancialmente a la formación de buenos sacerdotes para las tres diócesis de Islas Salomón. Además de dotar de personal y administrar el seminario que abastece a los seminaristas diocesanos, comenzamos también un programa de formación para candidatos a la Congregación. Tenemos ya cuatro sacerdotes ordenados como Vicencianos de las Islas Salomón para la Provincia de Oceanía.

La misión está celebrando sus 25 años de la fundación este año. El Consejo General ha decidido poner en el lugar un nuevo arreglo administrativo. Se llegó a un acuerdo con las Provincias de Indonesia y Oceanía, que estará en funcionamiento a finales de este año. La Provincia de Indonesia pondrá el personal en el Seminario Santo Nombre de María y, en asociación con la Provincia de Oceanía, la parroquia del Buen Pastor. No obstante, la misión permanecerá abierta a misioneros de otras provincias que se ofrezcan voluntarios para realizar sus servicios.

Cuando hablamos de las Misiones Internacionales, conocemos muy bien los tremendos desafíos que presentan las misiones Ad Gentes en el ámbito de las necesidades materiales. A lo largo de los años, la OSV (Oficina de Solidaridad Vicenciana) ha recibido aportaciones de misioneros particulares, casas de la comunidad, y provincias. Muchas provincias han contribuido con dinero para micro proyectos, así como equiparando fondos para otros proyectos, todo lo cual va al Fondo de Solidaridad Vicenciana. Hay una urgencia para ayudar a misiones nuevas que se esfuerzan en obtener infraestructuras, es decir, casas para la comunidad y casas de formación, vehículos y equipamientos para llevar adelante sus ministerios.

Permítanme, a este respecto, compartir un proyecto que ha ido evolucionando durante los últimos 20 años y que recientemente ha llegado a su fase final: construir un Teologado común de la Congregación de la Misión para África en Enugu, Nigeria. COVIAM, acompañada por la Curia General, ha decidido construir el nuevo Seminario de Teología para el mes de julio de 2019. La actual casa seminario está ya superpoblada y resulta demasiado pequeña para alojar a todos los estudiantes que las provincias y las misiones quieren enviar al programa. Las provincias y las misiones proyectan construir otra residencia junto a la casa seminario en Enugu. La nueva residencia tendrá cuatro pisos e incluye 50 dormitorios, un amplio salón multiusos, tres salas de estudios, cuatro habitaciones de la comunidad, y una lavandería.

El costo de todo el edificio es de 630.000 USD. Hasta ahora, hemos reunido 200.000 USD, pero todavía necesitamos otros 430.000 USD. ¿Puede llegar a ser este proyecto una realidad para julio de 2019 como fruto tangible del 400 Aniversario del Carisma Vicenciano?

Con toda sencillez, incluso cuando expreso mi profunda gratitud por la ayuda material y financiera que misioneros individuales, casas de la comunidad, y provincias están demostrando de forma muy concreta, me gustaría animarles a aumentar sus aportaciones anteriores. Además, espero que aquellos que, en el pasado, no han ayudado, puedan pensar en alguna aportación. Por favor, háganlo ahora para el nuevo Seminario de Teología de la Congregación de la Misión en Enugu, Nigeria. Mientras las donaciones llegan, les mantendremos informados. Si Dios quiere, llegará a ser una realidad en julio de 2019.

Cómo contribuir al Fondo de Solidaridad Vicenciana

Aportaciones de individuos y casas provinciales

  • Solo cheques y esos cheques deben hacerse a la Congregación de la Misión.
    El banco no aceptará cheques con cualquier otro nombre.

Los cheques deben enviarse a:
Ecónomo General
Congregazione della Missione
Via dei Capasso, 30
00164 Roma
Italia

Las posibilidades para transferencias bancarias pueden dialogarse con el Ecónomo General

  • Indiquen con claridad que los fondos son para la Oficina de Solidaridad Vicenciana (VSO)

En cualquier caso:

  • Todos los donativos recibidos, recibirán, a su vez, acuse de recibo (si sus aportaciones no han recibido acuse de recibo en un periodo razonable de tiempo, por favor, contacte con nosotros para su aclaración).
  • Por favor, infórmenos si ha hecho, como se describe arriba, cualquier transferencia de dinero.

¡Que Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, San Vicente de Paúl, y todo el resto de Beatos y Santos de la Familia Vicenciana intercedan por nosotros!

Su hermano en San Vicente,
Tomaz Mavric, CM
Superior General

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